Durante la Guerra Civil el frente entre republicanos y sublevados quedó fijado en las montañas que forman el límite municipal de Gordón, quedando este dentro del territorio de la República. Para protegerse esta construyó una gigantesca línea defensiva de más de 100km: la Maginot Cantábrica. En lo alto de Fontañán se pueden ver aún varias fortificaciones, refugios antiaéreos, trincheras y nidos de ametralladora. Muy cerca encontramos posiciones en Nocedo de Gordón y en la ruta de la Cueva de los Nombres.