Fue construido por la Hullera Vasco-Leonesa e inaugurado en 1930 para la extracción de carbón. Recibió su nombre en honor del nuevo presidente de la compañía minera: Francisco de Ibarra. Diseñado por el ingeniero Mario Zapatero, el pozo alcanzó los 250 metros de profundidad. El castillete mide 31,5 m de altura y pesa 60 toneladas. En 1937 fue gravemente dañado por la Guerra Civil, pero fue reconstruido. Tras numerosas mejoras y modernizaciones se cerró en 1996, centrando la minería en la Corta Pastora. Es Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2011.