El proyecto comenzó en 1931, cuando el Orfanato de Mineros Asturianos comenzó a organizar visitas a Gordón para que los niños disfrutaran del verano en un entorno natural y saludable. Después de la guerra fue la Diputación Provincial de Oviedo la que proyectó la construcción del gran edificio y sus amplios jardines: la Casa Infantil Covadonga se inauguró en 1944. A lo largo de los años pasaron por el Preventorio -como se le conoce popularmente- cientos de niños asturianos que se recuperaban de sus carencias sanitarias o higiénicas. Actualmente es una residencia de ancianos.