Inicio - grande Inicio - peque
No has iniciado sesión  |  Acceder 

Artículos relacionados

Prepara tu escapada

Valldemossa, bonita e histórica


Prepara tu escapada

Lugares con encanto en Málaga


Prepara tu escapada

Villas marineras en Cataluña


Prepara tu escapada

Pueblos con encanto en Asturias


Prepara tu escapada

Playas de Oropesa del Mar


Artículo del blog de turismo

Articulo prepara tu escapada portada

¿Qué más se puede decir de estos pueblos de los que todo el mundo habla por su belleza y su encanto? Asturias cuenta con un total de 18 pueblos marineros repartidos por la costa cantábrica, todos ellos dotados del atractivo de las típicas villas de pescadores con calles adoquinadas, pequeños centros llenos de vida y color y, como no, la mejor oferta gastronómica en sus restaurantes y sidrerías. Los puertos, las playas y los acantilados hacen del paisaje uno sorprendente que se puede disfrutar tanto en los días de sol como en los más nublados y fríos. A continuación, nosotros te vamos a presentar algunas de las joyas que podemos encontrar entre estos bonitos pueblos costeros del norte del país y que te recomendamos visitar si se presenta la oportunidad.

Cudillero, récondita y pixueta

© Javier Losa

Indudablemente uno de los pueblo más conocido de la costa cantábrica y uno de los más bonitos de Asturias, Cudillero es conocido por sus fachadas pintadas de vivos colores y sus tejados rojizos. Este precioso pueblo, con sus casas dispuestas sobre la ladera de una montaña de tal forma que recuerdan a un antiguo anfiteatro romano en torno a la Plaza de la Marina, es uno de los pueblos pesqueros más pintorescos de todo el Norte. Su plaza central es el corazón del pueblo donde se concentran sus restaurantes y terrazas y donde se puede disfrutar de una buena sidra antes de lanzarse a las calles y descubrir los lugares más recónditos de Cudillero. Es recomendable finalizar la visita subiendo hasta el mirador de la garita, donde se puede disfrutar de unas vistas maravillosas del pueblo desde las alturas y donde los amantes de la fotografía podrán captar un poquito de la esencia del pueblo para llevarla consigo.

© José Castanedo

Los habitantes de Cudillero tienen el apelativo de Pixuetos, llamados así por la gran tradición que existe en la zona de pescar pixín (rape). Si visitas el pueblo en un día soleado, mientras paseas por sus calles es posible que puedas apreciar el curadillo colgado en los porches y las puertas de las casas. Este producto típico de la zona suele ser de distintas especies de pescado que no están muy solicitadas en el mercado y que los locales sacan a secar al sol para deshidratarlas. Tradicionalmente, el curadillo servía de sustento durante los días más crudos cuando el temporal no permitía salir a pescar y también servía para identificar las casas de los pescadores.

© Javier Bueno

Si además de disfrutar de las fantásticas vistas del pueblo te gustaría estar presente en sus fiestas, te recomendamos visitar Cudillero a finales de junio ya que del 28 de ese mes al Además, si os decidís a visitar el pueblo en verano, a finales del mes de junio,  de julio en el pueblo se celebra San Pedro, San Pablo y San Pablín. En concreto, el día 29 se celebran las fiestas de San Pedro, patrón del pueblo, en las que se lleva a cabo una lectura del sermón L’Amuravela, resumiendo de forma cómica y humorística los acontecimientos del pueblo el año anterior y pidiendo a San Pedro que lo proteja para el año siguiente. El día 1 de julio se celebra San Pablín con una misa en el puerto pesquero y una procesión marinera, en la que los marineros desde las barcas lanzan al mar coronas de flores en recuerdo de los pescadores fallecidos. Además, otro acontecimiento curioso de este día es el bautizo pixueto que se celebra en la Fuenti'l Cantu y representa una forma de ligar a los foráneos que lo deseen al pueblo.

© Francisco de Asís Alfaro Fernández

Si quieres saber más sobre esta bonita villa marinera y las cosas que se pueden hacer en ella y los alrededores, puedes consultar este artículo.

Llanes, la belleza que asoma entre el mar y la montaña

© AsturZephyra

Esta villa del oriente de Asturias con calles empedradas y casonas y palacetes de estilo indiano en todos sus rincones es perfecta para descubrir poco a poco. Con una posición privilegiada entre los Picos de Europa y las idílicas playas cantábricas, Llanes acumula muchos encantos como su tradición pesquera, su exquisita gastronomía y su rica vida social y cultural. Destaca sobre todo su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico y Artístico por sus construcciones de indianos de los siglos XVI y XVII. El apelativo de indianos hace referencia a los emigrantes españoles triunfadores que en su vuelta de las américas construyeron en sus lugares natales impresioantes casas y palacetes mediante las cuales exteriorizaban la riqueza conseguida "al otro lado del charco".

© Ángel M. Felicísimo

Los rincones llenos de historia de Llanes se funden con lo moderno mediante su amplia oferta de tiendas y restaurantes. Además, la villa tiene uno de los puertos pesqueros más artísticos de España, decorado con la obra de Augustín Ibarrola "Los cubos de la memoria", y que durante siglos ha sido la fuente de riqueza del pueblo. También vale la pena prestar atención al edificio del Casino, las numerosas playas de Llanes y el Paseo de San Pedro con sus impresionantes acantilados, la parte del Camino de Santiago que atraviesa la población y los numerosos escenarios naturales que han servido de plató de rodaje en numerosas ocasiones para producciones como El Orfanato (2007) o La Señora (2008-2010).

© horrapics

Al igual que Cudillero, esta villa también es recomendable visitarla en verano para poder disfrutar de sus fiestas: La Magdalena (22 de julio), San Roque (16 de agosto) y La Guía (8 de septiembre), que enriquecen aún más la historia y la tradición del pueblo, todas ellas declaradas de interés turístico. Si quieres saber más sobre esta villa marinera, uno de los lugares más fotogénicos de Asturias, y las cosas que se pueden hacer en ella y los alrededores, puedes consultar este artículo.

© Spanish Coches

Ribadesella, piragüismo y arte rupestre

© Raúl AB

Hay dos motivos principales por los cuales es posible que hayas oído hablar de esta villa asturiana: el arte rupestre y el piragüismo. No obstante, este pueblo costero tiene mucho más que ofrecer, con su casco antiguo plagado de sidrerias y tabernas, sus impresionantes acantilados y playas y su oferta cultural y de entretenimiento. Ribadesella es el enclave de la Cueva de Tito Bustillo y su respectivo Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo donde las pinturas, grabados y otras manifestaciones de arte rupestre de hace más de 35.000 años se mantienen en una exposición permanente. Esta cueva, descubierta en 1986 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 2008 por la gran importancia de su conjunto artístico y puede visitarse solamente durante seis meses al año, de marzo a octubre para mantener la integridad de las obras en lo máximo posible.

© Manuel M. Vicente

Ribadesella, además, es la meta de una de las carreras de piraguas más famosas del mundo, el Descenso Internacional del Sella, celebrado cada año el primer sábado de agosto y declarada fiesta de Interés Turístico Internacional. El río Sella nace en la Fuente del infierno en los Picos de Europa y se transforma en una ría al pasar por el corazón de la villa, lo cual explica la tradición pesquera tanto marítima como fluvial de este pueblo y hace que su casco histórico esté marcado por la industria sazonera, la pesca de alta mar, de bajura y del salmón. Además, se puede pasear a pie de la ría por el paseo Princesa Letizia, llamado así por ser esta villa un lugar donde la reina veraneaba en su infancia y juventud o recorrer el Paseo de los Vencedores junto a la meta del Descenso o la Ruta de los Dinosaurios.

© Adriana Pérez Muñíz

Lastres, de lo más bonito de España

© Rufino Lasaosa

Lastres, galardonado con el reconocimiento de ser uno de los pueblos más bonitos de España y un Pueblo Ejemplar de Asturias, está también encajonado entre el mar y la montaña. Este pueblo costero, antiguamente con una tradición de pesca de ballenas destaca por su peculiar forma de adaptarse al terreno, con sus casa prácticamente colgadas de la pared de la montaña, y el espíritu de superación de sus habitantes. De calles estrechas y empedradas y casas bonitas y llamativas, Lastres es una postal se mire a donde se mire, pero es especialmente recomendable observarlo desde las alturas. El mirador de San Roque es ideal para esto, ya que está situado en una zona recreativa junto a la Capilla de San Roque y permite tener unas vistas espectaculares del pueblo pero también de su pequeño puerto pesquero y de la playa de La Griega. Si os encontráis con apetito, hasta podéis pasar por el restaurante El Mirador.

© 3Félix

Desde el mirador se puede descender a pie para recorrer el pueblo y su casco histórico, que crea un recorrido con mucha pendiente pero que nos deja disfrutar de la arquitectura típica de la zona y el carácter marinero, entremezclado con un buen número de casonas y palacios blasonados. Este pequeño pueblo marinero debe en parte su popularidad a la serie de televisión Doctor Mateo que tuvo como escenario el pueblo durante cinco exitosas temporadas, aunque en la serie la villa se transformaba en la ficticia San Martín de Sella. La serie y el paso de su protagonista por el pueblo ha dejado marca en Lastres en forma de la Ruta del Doctor Mateo, en la que se resaltan los lugares más prominentes en la serie y hasta se puede ver la casa de Don Mateo, una impresionante casona asturiana.

© Gun Powder Ma

Luarca, la villa blanca y radiante

© Miquel Fabre

Luarca, la villa blanca de la costa verde. Así se conoce a esta villa marinera debido a sus casas pintadas de brillante blanco y tan en contraste con sus pueblos vecinos y sus casas de fachadas azules, rojas y verdes vibrantes. Luarca, cuna del ilustre Severo Ochoa, ganador del premio Nobel de Medicina, se puede dividir en dos mitades: una de ellas de origen medieval con barrios vetustos que rodean la iglesia y el puerto y crean la sensación de anfiteatro al igual que otros conocidos pueblos de la costa cantábrica, y otra mitad más contemporánea, surgida en el siglo XIX y donde tienen su peso los comercios de la zona. Esta villa blanca, surcada por el Río Negro es famosa por sus numerosos puentes y las leyendas que algunos tienen asociadas (como por ejemplo el Puente del Beso y sus dos enamorados) pero también resulta ideal para disfrutar de sus restaurantes a pie del mar mientras se observa a los barcos abandonar el importante puerto pesquero y deportivo del pueblo.

© José Antonio Gil Martínez

En Luarca podemos encontrar el barrio de pescadores El Cambaral con su Mesa de los Mareantes, en mitad de una pequeña plaza frente al puerto donde el gremio de marineros de la zona se reunían para discutir si salir o no a pescar dependiendo del temporal, y al otro lado del valle en la aldea de La Mata se sitúa el Parque de la Vida, donde se desarrollan actividades de divulgación científica y donde en los dos kilómetros del parque podemos descubrir réplicas de transbordadores espaciales, un observatorio astronómico y la mejor colección de cefalópodos del mundo, entre ellos los impresionantes calamares gigantes de hasta 13 metros de largo que se han encontrado en las costas cantábricas. En las proximidades se encuentran los Jardines de la Fonte Baixa, el mayor jardín botánico privado de Europa, con más de 600 variedades de plantas y árboles extendidas sobre 20 hectáreas.

© Rafael Tello

Todos los pueblos costeros de Asturias tienen unas vistas maravillosas y un encanto especial que enamoran a cualquier turista. Puedes visitar la página oficial del turismo asturiano aquí y descubrir más sobre todos estos maravillosos pueblos para empezar a planear ya tu viaje.

Por Alexandra Preda, a 22-10-2020

Fuente de información:

turismoasturias.es

dondeviajamos.com

sensacionrural.es

tuscasasrurales.com