Descripción
Ossa de Montiel es un municipio de Albacete situado en el propio corazón de La Mancha, dentro del histórico Campo de Montiel y en plena ruta del Quijote, donde discurren las andanzas del más conocido Hidalgo; Don Quijote de La Mancha.
Situada al oeste de la provincia de Albacete, a 901 metros de altitud; de 24.000 hectáreas de término irregular relieve y más de 15.000 hectáreas ocupadas por sabinas, encinas, romeros y enebros atrae a multitud de cazadores debido a la abundancia de perdiz roja, conejos y liebres.
El cereal, la vid, la abundante caza menor y su infraestructura turística son sus principales recursos económicos.
Ossa de Montiel fue fundada por los romanos, con el nombre de "CaputFluminisAnae", aunque debido al descubrimiento de restos arqueológicos en estas tierras, se cree que otras civilizaciones como los musulmanes, visigodos y berberiscos, han pasado por ellas. Los visigodos dejaron huellas de su paso en la antigua ermita de San Pedro, más tarde los berberiscos de la tribu “Masmuda” se apoderaron de estas tierras.
Esta villa perteneció a la Orden de Santiago hasta el S.XIX, bajo dependencia de la encomienda mayor de Montiel.
Ossa de Montiel fue elevado al rango de villa junto a otros pueblos del Campo de Montiel y confirmada su “Carta Puebla” por el infante Don Enrique (hijo del rey Fernando de Aragón) en 1410.
En su término municipal se encuentra parte del" Parque Natural de las Lagunas de Ruidera", humedal formado por 15 lagunas en forma escalonada y que siguiendo las vertientes del agua, las lagunas conocidas por los nombres: Conceja, Tomilla, Tinaja, San Pedro, Taza, Redondilla, Lengua, Salvadora, Santos Morcillo, Batana y gran parte de la Colgada pertenecen al municipio de Ossa de Montiel.
Por sus características físicas de abundancia agua y relieve ondulado desde los periodos más antiguos de la historia del hombre estas tierras han estado pobladas. Sus orígenes datan, según hallazgos arqueológicos en muy diversos puntos de su territorio, desde el paleolítico hasta la actualidad, pasando por pueblos como el íbero, romano, visigodo y musulmán.